Namibia: la África moderna y un enorme potencial turístico
Namibia resultó ser completamente diferente a la imagen que suele tenerse cuando se escucha la palabra "África". En realidad, es un país muy moderno, cómodo y excelentemente organizado.
Lo primero que salta a la vista son las carreteras. Son prácticamente perfectas. Moverse por el país es fácil, todo está bien pensado y funciona sin problemas. La infraestructura está desarrollada, el servicio es de primera —ya sea en una gasolinera corriente en la carretera o en un buen restaurante en la ciudad. La comida, además, sorprende gratamente: de calidad, fresca y bastante variada.
En la costa, el clima es particular. Durante el día, la temperatura suele rondar los 25 °C, pero el sol es muy agresivo. Sin protección, uno puede quemarse en literalmente 10 o 15 minutos. Al mismo tiempo, el océano Atlántico se mantiene frío y poco acogedor.
Por otro lado, está la naturaleza, con su diversidad de animales salvajes y paisajes verdaderamente impresionantes. El país cuenta con 12 parques nacionales, uno de los cuales es el cuarto más grande del mundo: el Parque Nacional Namib-Naukluft.
El desierto causa una impresión especialmente fuerte. En algunos lugares, parece que uno está en otro planeta —tan inusuales son las formas del relieve y los colores.
Pero, quizás, el descubrimiento más agradable fue la gente. Muy amable, tranquila y, lo que es importante, honesta. Trabajar e interactuar con ellos resultó realmente fácil y grato.
En general, el potencial turístico de Namibia es enorme. En este viaje solo vimos una pequeña parte de lo que este país puede ofrecer. Pero ya está claro: el destino es muy interesante, y sin duda seguiremos desarrollándolo.













